miércoles, 19 de noviembre de 2014

TEMÁTICA PARA EVALUACIÓN FINAL



CUESTIONARIO PARA EVALUACIÒN FINAL DE EPISTEMOLOGÌA

1. Posición  epistemológica de Platón  y  Aristóteles.
2. Definición de epistemología.
3. Diferencia entre doxa y episteme.
4 Relación de la Crítica de la razón pura de Emmanuel Kant y la epistemología.
5. Define: teoría del conocimiento.
6. Define: objeto, sujeto.
7. Define: conocimiento.
8. Enumere y defina brevemente a las clases de conocimiento.
9.  ¿Cuáles son los 5 problemas del conocimiento?
10. ¿Cuál es tu opinión acerca del papel de la iglesia en el desarrollo de la epistemología?
11.  Antiguamente ¿Qué factores impidieron un mayor desarrollo de la epistemología?
12. Define: ciencia.
13. ¿En qué consiste el método científico?
14. Define: hipótesis, teoría, ley.
15. Describe brevemente el proceso de investigación.
16. Define: administración pública.
17. Diferencia entre funcionario y empleado.



martes, 21 de octubre de 2014

SEXTA TUTORÌA

1. LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA EN LA CIENCIA

Enviar protocolo de estas dos temáticas, a

 más tardar, el 30 de octubre 1.00 p.m.




Se define Administración Pública como un sintagma de límites imprecisos que comprende el conjunto de organizaciones públicas que realizan la función administrativa y de gestión del Estado y de otros entes públicos con personalidad jurídica, ya sean de ámbito regional o local.

Por su función, la Administración Pública pone en contacto directo a la ciudadanía con el poder político, satisfaciendo los intereses públicos de forma inmediata, en contraste, con los poderes legislativo y judicial, que lo hacen de forma mediata.

Se encuentra principalmente regulada por el poder ejecutivo y los organismos que están en contacto permanente con el mismo.

El poder ejecutivo abarca:

 Función Política: tiene por objeto dirigir al conjunto de la sociedad por el camino que permita satisfacer en mejor forma sus fines específicos, tomando decisiones ante situaciones nuevas que no están reguladas por la ley, como por ejemplo: nombrar ministros de Estado, aprobar o no tratados internacionales, realizar intercambios comerciales en uno u otro país, etc.

Función Administrativa: por esta función se desarrollan los fines específicos del Estado, sujetos a la ley (las actividades que realizan los ministerios, gobernaciones, intendencias, empresas del estado, etc.)

Función Reglamentarista: por vía de decretos y resoluciones. Para poder realizar su trabajo el Ejecutivo dispone de potestad reglamentaria, en virtud de la cual puede dictar reglamentos, decretos de instrucciones que deben ser cumplidos por los ciudadanos.

La noción alcanza a los maestros y demás trabajadores de la educación pública, así como a los profesionales de los centros estatales de salud, la policía, las fuerzas armadas, el servicio de parques nacionales y el servicio postal. Se discute, en cambio, si la integran los servicios públicos prestados por organizaciones privadas con habilitación del Estado. El concepto no alcanza a las entidades estatales que realizan la función legislativa ni la función judicial del Estado.


La administración pública en la búsqueda de su dignificación como una ciencia autónoma, independiente y de pleno derecho. Las aportaciones del derecho, la economía, la ciencia política, la sociología, la administración, la psicología y la historia, entre otras, fueron fundamentales para la conformación del estudio del objeto; no obstante, el sueño "interdisciplinario" ha concluido y es un requerimiento estructural que la administración pública constituya su propio campo de estudio, sus categorías, principios, método y teoría administrativa. Una de las mayores debilidades del estudio interdisciplinario fue la carencia de la construcción de una teoría central de la administración pública, debido a que cada disciplina auxiliar establecía sus propias prioridades académicas en detrimento de nuestro campo de estudio.

Por ello, puede afirmarse que la materia reclama su propia disciplina. La Administración Pública es una ciencia. El debate en tomo a la cuestión del carácter científico de la Administración Pública tiene tres grandes vetas:

1) La antigua ciencia administrativa fundada por von Stein en Alemania y Bonn in en Francia, que sostiene que la disciplina es una ciencia, la cual es practicada en toda Europa.
 2) La perspectiva en Inglaterra de considerar a la Administración Pública como filosofía.

3) La administración pública nacida con Wilson en los Estados Unidos de Norteamérica en 1887, que en su origen fue definida como arte y que podría convertirse en ciencia, aunque en la actualidad predomina más la orientación a ser concebida como una profesión o carrera administrativa.

Este contraste de opiniones, argumentos y criterios sugiere que se pueda hablar de dos tipos de administración pública, o bien, se trata de una misma moneda con una doble cara. El debate en los Estados Unidos de Norteamérica ha prevalecido durante el presente siglo, primero con la llamada crisis de identidad, también denominada crisis intelectual.

Es factible que pueda construirse un conocimiento sistemático y riguroso que permita, en un horizonte cercano, consolidar una teoría de la Administración Pública. Algunos especialistas han intentado, al igual que en su momento Mosher y Cimmino, Guerrero, así como Chevalier y Loschak, establecer una reflexión seria y fundamentada en torno al carácter científico de la administración pública. Se encuentra elaborado como un libro de texto para contribuir como materia prima a los estudiosos de la administración pública, así como a los publi administrativistas que ejercen y practican la profesión en el gobierno.

La tesis central de la investigación es que la Administración Pública es una ciencia, debido a que:

1) Tiene un objeto de estudio (materia) tan antiguo como el gobierno.

2) Cuenta con un estudio del objeto ancestral, que se consolida a partir de los cameralistas y en los siglos XIX y XX.

 3) Tiene un campo profesional para aplicar sus conocimientos en el gobierno.

4) Existen carreras y universidades que ofrecen la profesión para su enseñanza y aprendizaje, que la constituyen en la Ciencia Administrativa.

5) Existen disciplinas que han contri-buido a su desarrollo teórico, pero el campo de estudio cuenta con su propio objeto de estudio.


 6) Es una disciplina aplicada en gestación, que en su ejercicio y práctica nace como arte y en su desarrollo se ha convertido en una ciencia embrionaria. 


2. DESARROLLO HISTÓRICO


La administración aparece a partir de que el hombre empieza a trabajar en sociedad. El ser humano es social por naturaleza, y de ahí que surge la necesidad de organizarse y cooperar con los demás. Las organizaciones sociales parten desde la era prehispánica por las tribus nómadas, ya que tenían que organizarse para la recolección de alimentos, después con el descubrimiento de la agricultura, surgen las comunidades.


Se ha escrito cómo lograr que las organizaciones sean eficaces y eficientes mucho tiempo antes de que a esto se le llamara “administración”.

Las sociedades se han ido transformando, ya que durante siglos predominó la sociedad agraria, los más importantes eran la familia, los grupos informales y las pequeñas comunidades. Con el tiempo se fueron transformando en diferentes tipos de sociedades industriales, lo cual se impulsó a partir de la Revolución Industrial en el siglo XIX, naciendo así, el desarrollo de grandes organizaciones y centros industriales.

A diferencia de esto, hace cien años las organizaciones eran pocas y pequeñas, predominaban los pequeños talleres, artesanos independientes, escuelas pequeñas, profesionales independientes que trabajaban por su cuenta; el labrador, etc.

2.1 LA ADMINISTRACIÓN ANTIGUA

2.1.1 China:  el gran filósofo Confucio, sentó las primeras bases de un buen gobierno en China, aún y cuando nunca estuvo satisfecho de lo que había logrado con sus aportaciones y de los diferentes cargos que desempeñó. Al retirarse de la vida pública, siguió escribiendo sobre aspectos políticos y de gobierno, plasmando también su criterio.

 Durante varios siglos, los chinos manejaron un sistema administrativo ordenado, con un servicio civil bien desarrollado y una apreciación bastante satisfactoria sobre muchos de los problemas modernos de administración pública.

2.1.2 Egipto:  aquí, ya se veía una coordinación con un objetivo específico, ya que el factor humano , tenia cargos especiales, es decir determinadas personas para trabajos específicos; el gobierno cobraba desde entonces un impuesto a sus habitantes, y llegaba a lo que llamaban un fondo de valores; esto con el fin de duplicarlo al comercializarlo por otros objetos.

Tenía una economía planeada y un sistema administrativo bastante amplio, el cual ha sido clasificado como “burocrático”, esto gracias a los medios de comunicación marítimos fluviales, así como el uso comunal de la tierra, haciéndose necesario que estos servicios y bienes fueran administrados por el poder del gobierno central.

El sistema de los ptolomeos fueron de gran influencia en la administración de Filadelfia, ya que la agricultura, el pastoreo, la industria y el comercio fueron conducidos dentro de iguales marcos de rigidez. Durante el imperio otomano (turco) (1520-1566 d.c) hubo una excelente administración de personal público.

Tanto las formas burocráticas egipcias como sus seguidores levantinos tuvieron gran influencia en los criterios de gobierno de la región.

2.1.3.Roma: la organización de Roma repercutió significativamente en el éxito del imperio romano de su administración, se sabe que se manejaban por magisterios plenamente identificados en un orden jerárquico de importancia para el Estado. Después de varios siglos de monarquía, ejercida por soberanos etruscos,(pueblo de la antigüedad cuyo núcleo geográfico fue la ToscanaItalia), la república se instaura en 509 a. C. Con el tiempo todos los ciudadanos forman el populus romanus, el cual se reunía en asambleas o comicios. Cada año elegían magistrados encargados de gobernar el país: Cuestores de finanzas (custodios), ediles de administración, y pretones (justicia). En la cumbre, dos cónsules ostentaban el poder ejecutivo, dirigían al ejército y realizaban las funciones de jefes de estado. A estas funciones se le llamaba curus honorum. Los antiguos magistrados componían el senado, el cual controlaba y dirigía la política tanto interior como exterior.

El espíritu de orden administrativo que tuvo el Imperio romano, hizo que se lograra a la par de las guerras y conquistas, la organización de instituciones de manera satisfactoria. El estudio de estos aspectos se puede dividir en las dos etapas principales por las cuales pasó la evolución romana: La República y El Imperio. Sin embargo, existe también la monarquía y la autocracia militar.

La primera época de la República de Roma, la comprendió como ciudad, y la segunda a su transformación en Imperio; y es justamente este último, el que resulta ser de mayor interés de estudio, gracias al ejemplo administrativo que ha dado. Ya que al extender sus dominios, el sistema consular tuvo que transformarse en el proconsular que trató de lograr una prolongación de la autoridad del cónsul. Fue así como estos y los pretores recibían una extensión del territorio bajo su tutela, después de un año de trabajo, pasaban a tener jurisdicción sobre una provincia, ya fuera como cónsules o como pretores.

Al comenzar la Era Cristina, vino otro cambio muy importante, al convertirse el Imperio Romano en una autocracia militar, establecida por Julio Cesar y mantenida luego por sus antecesores. Quien reformó la autoridad imperial fue Diocleciano         (8284-205 d. J.) eliminando los antiguos gobernadores de provincias y estableció un sistema administrativo con diferentes grados de autoridad. Quedando así, por debajo del emperador venían los prefectos pretorianos. Bajo ellos los Vicarios o gobernantes de la diócesis, y subordinados, a estos los gobernadores de provincias, hasta llegar a los funcionarios de menor importancia.

3.1.4.Grecia:  la aportación que dio Grecia a la administración, es grande y se debe a sus filósofos, de los cuales, algunos preceptos prevalecen en la actualidad. Entre ellos Sócrates, Platón, Aristóteles y Pericles.

La administración gubernamental griega tuvo 4 pasos evolutivos:

Monarquías, Aristocracias, Tiranías y Democracias.

Siendo que en Esparta siempre hubo una aristocracia (siendo esta la excepción). La monarquía ateniense fue su primer sistema de gobierno y tuvo relativamente poca importancia desde un punto de vista administrativo, en tanto que el período aristocrático, duró hasta el siglo y antes de Jesucristo, y el democrático si tuvieron una gran trascendencia. La democracia, consistió en una asamblea popular denominada la eclesia, conformada por la autoridad máxima y donde participaban todos los ciudadanos. En esta se encuentra gran parte de las bases de nuestros sistemas democráticos actuales, con algunas limitaciones y diferencias. Se discutían los asuntos y se formulaban las políticas a través de decisiones, en las que participaban todos los ciudadanos.

2.2 LA EDAD MEDIA

La Edad Media se caracterizó por un sistema político original: el Feudalismo. Los reyes sólo disponían de un poder limitado, no eran más que la cabeza de toda una jerarquía de señores, vinculados entre ellos por lazos de vasallaje. El señor Feudal vivía en un castillo, administraba la justicia, dirigía la policía, recaudaba los impuestos y acuñaba la moneda. Su autoridad, y en algunos casos, su papel de protector se ejercían sobre sus vasallos y sobre la masa de campesinos, estos últimos constituían el elemento esencial de la población. Estos últimos una parte, eran libres (los llamados llanos) y otros dependían directamente del señor (los llamados ciervos).

Una de sus características fueron las formas descentralizadas de gobierno, y como reacción de lo que había sucedido en el Imperio romano, y aún en el gobierno democrático griego, que fueron altamente centralizados. De ahí,  apareció el feudalismo, comprendido por los antiguos ciudadanos y habitantes del caído Imperio Romano, quienes se agruparon alrededor de personajes importantes en busca de protección. En la época medieval hubo una importante evolución de los sistemas organizativos como resultado del debilitamiento del poder central durante los últimos días del imperio romano. La autoridad pasó al terrateniente, quien tenia poderes extraordinarios para fines tributarios de policía dentro de su dominio o saltos. Se extendió también la comendación o entrega voluntaria de tierra a algún príncipe poderoso, de parte de un pequeño terrateniente que continuaba viviendo en ella como precarium, con el objeto de que se protegiese de por vida. Pasando de terrateniente a arrendatario.

En esta época se consolidó la iglesia católica y apostólica romana.

Es un período comprendido entre el siglo V y mediados del siglo XV, el cual se divide en tres épocas que son: las invasiones, el régimen feudal y la organización social. En las invasiones se da la primera destrucción del imperio de occidente y su restauración lograda por Carlomagno.

2.3 EL RÉGIMEN FEUDAL

La tierra se dividió en feudos y los dueños o señores entregaban el terreno a los vasallos para que lo trabajasen a cambio de protección.

La organización social Terminaría con la toma de Constantinopla por turcos, siendo el final del Imperio de Oriente.


3. EL MÉTODO CIENTÍFICO EN LA ADMINISTRACIÓN
4. ANÁLISIS PAREMIOLÓGICO DE LA ADMINISTRACIÓN


 (CONTINUARÁ)

http://es.wikipedia.org/wiki/Poder_ejecutivo
http://admoncris02.blogspot.com/

jueves, 9 de octubre de 2014

QUINTA TUTORÌA

1. LA  CIENCIA


La ciencia del latín scientĭa ‘conocimiento’ es el conjunto de conocimientos estructurados sistemáticamente. La ciencia es el conocimiento obtenido mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y de experimentación en ámbitos específicos, a partir de los cuales se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y sistemas organizados por medio de un método científico.

La ciencia considera distintos hechos, que deben ser objetivos y observables. Estos hechos observados se organizan por medio de diferentes métodos y técnicas, -ya sea empleando modelos y teorías- con el fin de generar nuevos conocimientos. Para ello, hay que establecer previamente, unos criterios de verdad y asegurar la corrección permanente de las observaciones y resultados, estableciendo un método de investigación. La aplicación de esos métodos y conocimientos conduce a la generación de nuevos conocimientos objetivos en forma de predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas a hechos observables pasados, presentes y futuros. Con frecuencia, esas predicciones pueden formularse mediante razonamientos y estructurarse como reglas, hipótesis,  teorías, etc. que dan cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo actuará dicho sistema en determinadas circunstancias, que pueden ser consideradas como leyes generales.

2. COMPONENTES: METODOLOGÍA-METODOLÓGICA


El método científico es una guía procedimental, producto de la experiencia y la reflexión, que provee pautas lógicas generales para desarrollar y coordinar operaciones destinadas al planteamiento y solución de problemas relacionados con la ciencia del modo más eficaz posible.

Para algunos autores el método científico es: "El conjunto de procedimientos por los cuales, se plantean problemas científicos y se ponen a prueba las hipótesis científicas que subyacen en el proceso de investigación y orientan hacia la verdad, determinando al mismo tiempo, el grado de probabilidad de verdad de sus argumentaciones."

Las fases, más las operaciones intermedias que se exponen a continuación describen el proceso que siguen generalmente las actividades de investigación; pero también hay que tomar en cuenta las recomendaciones de los investigadores experimentados y los teóricos de la investigación en el sentido de que aquellas no deben considerarse normas rígidas o inalterables ni reglas infalibles a la hora de efectuar una investigación científica.

2.1 Planteamiento del problema

La primera fase comienza con el descubrimiento de un problema relacionado con el campo de actividad del investigador.

Un problema surge de una determinada necesidad y constituye cualquier dificultad que se nos presenta y que no puede ser resuelta automáticamente.

2.2 FORMULACIÓN DEL MARCO TEÓRICO

Seleccionados los objetos, las teorías y los enfoques teóricos de la investigación, el investigador debe realizar una descripción del objeto, el cual debe ser objetivo y fidedigno conteniendo los rasgos más fundamentales y relevantes del objeto de estudio. Con todo esto debe proceder a la descripción del objeto.

2.3 FORMULACIÓN DE LA HIPÓTESIS

La hipótesis es una respuesta anticipada y provisional a la interrogante planteada en el problema. Su elaboración puede requerir investigación bibliográfica relacionada con la teoría científica que ha de enmarcar la hipótesis y ha de guiar teóricamente el trabajo de investigación.

2.3.1 Comprobación de la hipótesis:  esta etapa representa uno de los pasos básicos y fundamentales de la ciencia y del método científico, pues la misma representa el proceso final de toda investigación científica. Lo cual significa someter a prueba aquello que ha sido enunciado en la hipótesis.

2.3.2 Recolección, elaboración e interpretación de datos:  esta fase está destinada a poner en prueba las hipótesis e incluye las siguientes subfases:

v  La recolección, recopilación o recogida de datos consiste en extraer de las fuentes apropiadas la información pertinente al problema de investigación. Recolectar datos implica tres actividades estrechamente vinculadas entre sí:

v  La elaboración de datos hace referencia al efecto de clasificación, reducción, análisis y evaluación; lo cual suele requerir la aplicación de operaciones estadísticas.

v  La interpretación de datos consiste en inferir conclusiones, sobre los datos elaborados, basándose en operaciones intelectuales de razonamiento lógico.

v  Presentación de resultados y conclusiones.

2.4 METODOLOGÍA

La metodología es una teoría de la investigación científica, y etimológicamente significa tratado del método. En otras palabras es la teoría del método. En donde el método es una guía procedimental, producto de la reflexión, que provee pautas lógicas generales para desarrollar y coordinar operaciones destinadas a la consecución de objetivos intelectuales o materiales del modo más eficaz posible.

René Descartes en su obra "El Discurso del Método", presenta cuatro reglas principales que deben ser empleadas para llegar a construir un método científico digno de crédito:

No creer más que lo que es evidente, y utilizar para la construcción de la ciencia tan sólo lo que presenta en forma clara y distinta y sin ofrecer motivo de duda.

Dividir las dificultades a examinar en tantas partes como sea necesario.

Pensar ordenadamente, partiendo de lo sencillo y fácil a lo más compuesto.

Hacer enumeraciones tan completas como sea necesario para estar seguro de no omitir nada.

Los métodos pueden ser:

2.4.1 Inductivos:  involucran aquellos procedimientos que van de lo simple a lo compuesto.

2.4.2  Deductivos: están basados en la descomposición del todo en sus partes, va de lo general a lo particular.

2.5 TÉCNICAS

"Por técnica científica se debe entender los procedimientos concretos de actuación, operativos, que se pueden utilizar dentro de las ciencias, para llevar a efecto las distintas etapas del método científico".

Las técnicas de investigación son variadas y se pueden agrupar en tres clases: técnicas conceptuales, técnicas descriptivas y técnicas cuantitativas o métricas.  

2.5.1 Las técnicas conceptuales. Son procedimientos particularmente mentales y comprenden reglas lógicas que acompañan todo el ciclo de investigación.

2.5.2 Las técnicas descriptivas son las empleadas para recoger, registrar y elaborar datos e información.

2.5.3 Las técnicas métricas son aquellas técnicas que se emplean para definir las clases y tipos de medición u observaciones.

2.6 HIPÓTESIS

Hipótesis es la respuesta anticipada, provisional, explicativa y fundamentada al problema planteado en un trabajo de investigación.

Es una respuesta anticipada porque se formula antes de efectuar el trabajo de comprobación; es provisional ya que la respuesta definitiva provendrá de los resultados de la prueba; es explicativa porque responde a la pregunta ¿por qué sucede esto?; sin embargo, ello no impide que también se la pueda usar en investigaciones descriptivas; tiene fundamento teórico y empírico o, por lo menos, uno de ellos, de lo contrario se constituiría en una mera suposición irresponsable.


http://www.conciencianatural.com/la-naturaleza-de-la-ciencia/

http://es.wikipedia.org/wiki/Ciencia

http://www.quenosdicenlosastros.com/se-puede-aplicar-el-metodo-cientifico-a-la-astrologia-y-ii-2/


domingo, 5 de octubre de 2014

CUARTA TUTORÌA

EPISTEMOLOGÌA  Y MÈTODO CIENTÌFICO (RESUMEN)


Si empezamos con Grecia, la filosofía, la religión, la magia, la superstición y la ciencia empezaron mancomunadas, en un mundo de comprensión y de coexistencia. Con el advenimiento del Cristianismo el idilio terminó y vino la gran ruptura. San Agustín dijo que no se puede ser cristiano y filósofo al mismo tiempo porque es vana la pretensión de la mente de llegar a verdad alguna: a la verdad se llega sólo por la revelación a través de la fe. El emperador Justiniano llevó a la práctica las implicaciones de este dogma, cerrando la academia platónica con el argumento de que allí se impartían enseñanzas paganas y perversas. En ese momento, hay un éxodo importante de los filósofos de Grecia y durante seis siglos no hay filosofía, ni ciencia en Europa. Solamente la teología está autorizada a decir qué es conocimiento y qué es verdad.
Quienes emigraron de Grecia se fueron a Oriente. Por suerte para ellos no necesitaban tramitar pasaporte ni visa, así que pasaron directamente a Persia, a Jundi-Shapur, un lugar que era originalmente un centro de medicina que fue adquiriendo un carácter de universidad. Pero cuando se fundó Bagdad en el año 762, allí se concentró la élite científico-filosófica del mundo de entonces. Bagdad fue durante cinco siglos - el centro intelectual del mundo. Allí los árabes dieron un ejemplo de tolerancia y libertad del pensamiento. Ahí estaban cristianos, judíos, árabes, musulmanes, conviviendo, rescatando y traduciendo las obras de la época del esplendor de Grecia. La ciencia heleno-árabe llegó a Europa a través de España, cuando los árabes fundaron el Califato de Córdoba, cuya capital pasó a ser -según los historiadores- la ciudad más poblada y más culta de Europa. Así vuelve la filosofía griega a Europa, en un momento en que, la expansión de las ciudades, el comercio, etcétera, se producirá ese extraordinario renacimiento intelectual que cambia la visión del mundo en los siglos en que surgen las universidades.

Son cambios que atañen tanto a las relaciones con el mundo físico, como al tejido de relaciones en la sociedad. La iglesia, cuya doctrina había quedado exclusivamente bajo el dominio de la teología, carecía de una filosofía que pudiera servir de intérprete a este tipo de cambios y la efervescencia de ideas que ellos generaban, y debe establecer nuevos marcos de referencia. Uno de ellos fue el mojón que plantó Tomás de Aquino, quién luego será Santo Tomás, una de las grandes inteligencias de la iglesia cristiana. Fue él quien advirtió que no era posible mantener la total dominación de la teología en la interpretación de los fenómenos del mundo terrenal, e introdujo la doctrina de la doble verdad. El universo quedó dividido en dos dominios. Más arriba de la luna, era dominio de la teología. Sólo ella podía decir qué eran los fenómenos, qué era la verdad. Por debajo de la luna se admitió que el hombre podía llegar a establecer algunas verdades relativas a través de la observación y la experimentación. En mi concepción de la historia de la ciencia, aquí se encuentra el germen de lo que será la actividad científica en el mundo occidental.

En los siglos siguientes, fundamentalmente, con lo que se llama oficialmente el Renacimiento -siglos XV y XVI- se inicia un proceso social, económico, político y religioso que va a incluir las reformas de la iglesia, y conducirá a la revolución científica que culminará, con Newton, en la segunda mitad del siglo XVII. Y me detengo en Newton porque el mundo newtoniano que va a dominar el resto del siglo XVII, todo el siglo XVIII, y continuará hasta entrado el siglo XIX, hace una ruptura absolutamente fundamental en el problema del conocimiento, que es el tema de estas reflexiones. Esa ruptura se concentra inicialmente en dos puntos. En primer lugar, se empieza a hablar por primera vez de leyes naturales. La palabra ley se usaba hasta entonces referida a normas morales o normas jurídicas. En la segunda mitad del siglo XVII, en la fecha precisa de 1665, aparece por primera vez -y se seguirá usando de manera sistemática- el término ley natural. La introducción de este término refleja el cambio fundamental que tiene lugar dentro del Protestantismo con respecto a la concepción del mundo. El cambio, que yo llamo de marco epistémico, se refiere a lo siguiente: el mundo está creado por Dios, pero Dios estableció leyes, y esas leyes rigen al mundo físico sin mediar más la voluntad de Dios. La implicación fundamental que tiene este cambio de doctrina para el desarrollo de la ciencia es la aceptación que la mente humana puede desentrañar esas leyes. Jocosamente, se dijo que Dios creó al mundo, le impuso sus leyes, y después mandó a Newton para que se las explicase al resto de la humanidad. El más ardiente seguidor de Newton, que fue Boyle, dirá que no solamente debe ser permitido que la mente humana estudie esas leyes, sino que es obligación del ser humano estudiar esas leyes para entender la armonía que Dios puso en el universo. El mundo que pinta la filosofía natural de los newtonianos incluye a la sociedad en su conjunto. Esas leyes naturales rigen también el orden económico, y una buena parte de la concepción de la economía que va a seguir después con el desarrollo del capitalismo será producto de ese pensamiento.

El segundo punto  es la ruptura con la teología medieval y la doctrina tomista de la doble verdad. Newton muestra que las leyes que rigen los movimientos planetarios son las mismas leyes que rigen los movimientos en el mundo terrenal, en el mundo sublunar. El movimiento de los planetas y el movimiento del péndulo obedecen a las mismas leyes. Aquí termina la dictadura de la teología, que era el único tribunal autorizado a opinar cómo eran los fenómenos más allá de la luna.
El hombre empieza a investigar el universo y a decidir acerca de la ciencia que está surgiendo, a seleccionar los fenómenos de los cuáles se va a ocupar, y a tratar de explicar esos fenómenos. Era natural que al mismo tiempo surgiera la revolución en la filosofía.

Renace la filosofía. Es el comienzo de la filosofía moderna, y el padre de esta filosofía, como todos saben, es Descartes. Con el surgimiento de la filosofía moderna, hay una especie de acuerdo tácito que divide las tareas. Para decirlo de manera un poco simplificada, y quizá caricaturesca: la ciencia se va a ocupar de explicar al resto de la humanidad; las leyes naturales. La filosofía le va a explicar al científico qué es lo que sus teorías quieren decir. Salen de ahí los sistemas filosóficos. Salen de ahí, naturalmente, Locke y Hume con su Empirismo, Berkeley defendiendo el idealismo subjetivo y que decir de Leibnz, que con su sistema binario que dio las bases para la informática actual porcitar uno de sus aportes, finalmente Kant: sinónimo de la crítica de la razón pura. Ellos van a explicar qué es el espacio, el tiempo, la causalidad, qué son las matemáticas, qué son las teorías. Son ellos quienes le van a explicar a los científicos. Los científicos se ocuparán de las leyes y de desenmarañar dichas leyes, pero no se ocuparán de decir qué son. Newton dirá entonces, refiriéndose a la naturaleza de la fuerza de gravedad, que él no formulaba hipótesis. Pero su libro está impregnado de geniales hipótesis. En realidad todo su libro es una manifestación extraordinaria de lo que se llamará el método hipotético-deductivo, quizás lo que Newton no quería era comprometerse con afirmaciones que entraban en conflicto con la verdad religiosa, porque el espectro de la condenación de Galileo le andaba rondando y no quería tener problemas similares.

La culminación de todo este proceso es la filosofía kantiana. Kant viene de la ciencia empírica, es un físico, también se ocupa de todo el mundo natural. Es poco conocido que Kant fue el primer profesor de geografía que hubo en el mundo. La primera cátedra de esa disciplina que se abre en Alemania fue para Kant. Un hombre genial que se ocupó de una multitud de temas. Su posición era empirista del siglo XVII y de Newton. Kant elabora el más impresionante sistema filosófico que se construyó, en toda la historia de occidente. Con respecto a él siempre repito lo mismo: es un sistema casi perfecto que tiene el defecto de ser falso.

El gran mérito que tuvo Kant entonces - es haber planteado con toda claridad, el problema del conocimiento, de la relación sujeto-objeto en la construcción del conocimiento. Lo que ya no son aceptables son sus respuestas, que forman un sistema cerrado completo: explica el espacio, el tiempo, la causalidad, las matemáticas y, naturalmente, explica la ciencia de su época.

En los inicios del siglo XX, con la relatividad y la mecánica cuántica, el proceso se va a terminar. El espacio y el tiempo cobran un sentido completamente distinto. Este es el derrumbe, no de Kant ni de Hegel, es el derrumbe de la filosofía especulativa. A partir de ahí la filosofía especulativa pierde el derecho de tratar de fundamentar los conceptos científicos.

Los alemanes son los primeros que se percatan de esto, quizá porque una buena parte de lo que ocurrió fue en Alemania. Y lo que era, teoría del conocimiento se le anteponen una teoría de la ciencia.

Quien toma esto muy claramente y le da un sentido filosófico, quien retoma sobre todo la reconstrucción de la geometría, es Bertrand Russell, publicando en los últimos años del siglo XIX una obra fundamental, Los fundamentos de la geometría, en la que utiliza la palabra epistemology. No la teoría del conocimiento, sino la teoría de la ciencia. Poco después, en 1901, se traduce al francés el libro de Russell, y allí aparece la palabra epistemoligie, que según el diccionario histórico de la lengua francesa es el punto de partida del uso de la palabra epistemología, como distinta a la teoría general del conocimiento que había sido edificada por los filósofos. Quien nacionaliza el término epistemoligie, que va a pasar al español como epistemología, es Meyerson, filosòfo francès. Su libro publicado poco después, Identidad y realidad, comienza el prólogo diciendo "me voy a ocupar de la filosofía de la ciencia o epistemología como hoy empieza a usarse". Es ese el momento, en el que aparece una epistemología como teoría de la ciencia, distinta a lo que la filosofía especulativa entendía como teoría del conocimiento. Entonces, a partir de ese momento se hace necesario distinguir entre una teoría del conocimiento que podríamos llamar teoría del conocimiento común, y una teoría del conocimiento científico que sería la epistemología.

Pero ¿qué pasa entonces con el conocimiento científico? Es cierto, la ciencia ha demostrado que las disciplinas se han renovado, que los conceptos tradicionales que los filósofos habían analizado han caducado por completo. Cabe preguntarse entonces: ¿Qué imagen del mundo da la ciencia?

Eddington,o astrofísico inglès, fue el primero que dio pruebas empíricas de las teorías de Einstein cuando, al observar un eclipse total de sol en Brasil, encontró que, efectivamente, los rayos de luz de una estrella se curvan al pasar cerca del sol. Su libro, La naturaleza del mundo físico, plantea lo que se llamó el problema de las dos mesas. Yo estoy trabajando sobre esta mesa, pero en realidad hay dos mesas, esta que está frente a mí, sólida, que tiene un color y peso determinados, que es donde yo me apoyo cuando estoy trabajando. Pero la física me dice que esta mesa tiene una materia que está compuesta por moléculas, y que las moléculas están compuestas por átomos, y que los átomos tienen partículas, y que todos los elementos están en revolución y muy separados entre sí. Eddington agrega, y ésta es la idea crucial, que si pudiéramos juntar las partículas del átomo, los átomos y las moléculas, el total de la materia de esta mesa cabría en la punta un alfiler. Entonces, se pregunta, ¿Qué es la mesa? ¿Està donde me apoyo, o es lo que nos dice la física?

Si el empirismo es correcto, todo lo que dicen las teorías puede finalmente ser expresado en término de sensaciones y de relaciones entre las sensaciones. La escuela de Viena, con Carnap a la cabeza, se plantea el problema de llevar a la práctica una investigación muy concreta, y dicen, muy bien, vamos a empezar con las sensaciones y de ellas vamos a construir los conceptos físicos. Este es para mí uno de los grandes experimentos epistemológicos de la historia de la humanidad.

Dentro de un programa similar, la hace Bertrand Russell pero con un método completamente distinto. Russell parte del lenguaje de la ciencia (el lenguaje de la física) e intenta reducirlo a un vocabulario mínimo. Entiende por vocabulario mínimo aquel en que todas las proposiciones de la física pueden ser expresables estrictamente en los términos de su vocabulario, pero que además ningún término del vocabulario sea definible por los otros. Empieza a trabajar con vocabularios mínimos que tengan referentes directos en las percepciones y se propone, a partir de allí, construir los conceptos de la física. Otro fracaso que Russell hace explícito: no podemos, a partir de proposiciones que representan nuestras sensaciones, construir un vocabulario suficiente para la ciencia, porque faltan las relaciones, y las relaciones no son observables, ni son reducibles directamente a observables. Esa es la segunda gran experiencia epistemológica.

Y lo que yo llamo "el certificado de defunción del empirismo" lo firma Quine- filòsofo estadunidense reconocido por su trabajo en lógica matemática y sus contribuciones al pragmatismo como una teoría del conocimiento,  en el congreso de filosofía de Viena, donde dice una frase que es extraordinaria para quien fue el gran positivista del siglo: "hemos dejado de soñar en construir una ciencia a partir de los datos de los sentidos".

Entonces ¿en qué queda el problema después de la defunción del empirismo? Recapitulemos. A principios del siglo XX tuvo lugar lo que doy en llamar el primer derrumbe epistemológico del siglo, cuando la filosofía especulativa debió renunciar a fundamentar los conceptos de la ciencia. Luego viene, hacia mediados del mismo siglo, el segundo derrumbe epistemológico, que es la evidencia de la insuficiencia del empirismo para fundamentar los conceptos científicos.

¿Qué es lo que queda? La consecuencia práctica ha sido -y esa es una posición personal que voy a expresar de manera un tanto osada- lo que hoy se llama filosofía de las ciencias en las universidades, en las facultades, en los textos, y que carece de fundamentación epistemológica. La filosofía especulativa no pudo fundamentar la ciencia, el empirismo tampoco. La ciencia se quedó sin epistemología. Fíjense ustedes que en la actualidad, no hacen epistemología, no muestran cómo se genera el conocimiento, se acabó ese tipo de investigación. Lo que hacen es nada más y nada menos que sociología de la ciencia.

¿Cuáles serían las consecuencias reales para la investigación al haber renunciado al apriorismo de la filosofía especulativa y al empirismo? La respuesta la encontré cuando tuve la enorme fortuna de poder colaborar con Piaget. En ese libro cuyo título es Psicogénesis e historia de la ciencia[1], mostramos lo que llamamos mecanismos comunes. Hablamos de mecanismos comunes, porque hicimos comparaciones entre cómo se generan los conceptos en la psicogénesis en los niños y cómo se generan los conceptos en la ciencia. Y encontramos que los mecanismos últimos, no los resultados del proceso cognoscitivo ni las estructuras que se generan, eran comunes. Si tenemos que renunciar a conceptos a priori, si tenemos que renunciar a los datos de los sentidos como origen del conocimiento, quiere decir que en todo el transcurso del conocimiento, desde el nacimiento hasta la ciencia, no puede haber discontinuidades funcionales, porque si hubiera una discontinuidad funcional, si hubiera un antes y un después en alguna parte del conocimiento, entonces volvería a plantearse el problema de cómo se basa el antes y el después ¿otra vez por conceptos a priori? ¿otra vez por datos de los sentidos? Si hay discontinuidad, significaría replantear el problema del apriorismo y del empirismo. Debemos aceptar, por consiguiente, una continuidad en el conocimiento, sin comienzo (sea el conocimiento o las actividades que podemos llamar cognoscitivas). Esto significa que esas actividades están incluso antes del nacimiento, se sumergen en la biología, y que hay un continuo desde la biología al desarrollo de las actividades que luego van a ser cognoscitivas. Significa, además, que esas actividades del niño, del adolescente, del adulto no sofisticado, tienen continuidad con la ciencia, que hay una continuidad funcional de mecanismos en todo ese proceso.

Y eso para mí -aquí expreso una opinión personal- es independiente de toda posición filosófica. Esto es lo que está implícito en el constructivismo piagetiano. Es lo que sostuvo Piaget sin haberlo dicho de esta manera. En mi opinión, la renuncia al apriorismo y al empirismo supone o implica aceptar la continuidad del proceso cognoscitivo.

Entonces, desde allí se replantea el problema ¿En qué consiste el conocimiento? Contestar que el conocimiento es una construcción no resuelve el problema sobre qué se construye y cómo se lo construye. No construimos los objetos, no constituimos las mesas y las casas, entonces, ¿qué es lo que construimos? En este punto tengo que recurrir a todas las investigaciones psicogenéticas que se han hecho durante años atrás. Lo que se construye es la forma de organizar las interacciones con el mundo externo. El niño que nace con reflejos innatos, que nace chupando (porque los que no chupan se mueren), que nace con ese reflejo de succión, con el reflejo palmario, que patalea, ese niño poco a poco va organizando sus movimientos y entra en una interacción con el mundo

En síntesis, el problema del conocimiento empezó a tratarse de una disciplina que se ocupaba de todo el conocimiento, tanto del conocimiento infantil, como del hombre adulto "normal", para pasar a las actividades científicas. Tal fue el dominio de la filosofía especulativa. Sin embargo, la filosofía especulativa tuvo que retroceder cuando todas las cosas que afirmó fueron contradichas por la ciencia, no por otro sistema filosófico, sino por la ciencia. No sólo retroceder, sino dejar parte de su campo a los científicos.

Con el empirismo se realizaron notables avances en problemas de fundamentación de las ciencias. Pero cuando trataron de fundamentar el conocimiento sobre bases estrictamente empiristas, invadieron de hecho territorio que la filosofía consideraba como propio. Más aún, al declarar que todo conocimiento surge de la experiencia y que las afirmaciones que no son directa o indirectamente reducibles a proposiciones referidas a datos sensoriales no pueden tener sentido cognoscitivo, realizan una amputación de una parte considerable de la filosofía.

Esta fue, sin embargo, una situación transitoria. El fracaso del programa empirista, que hemos señalado, significó un regreso de la filosofía, en una nueva fase del movimiento pendular que caracterizó las relaciones entre la ciencia y la filosofía a lo largo de la historia.

Hoy tenemos ideas más claras sobre este problema, porque contamos con una teoría que nos permite concebir el conocimiento como un proceso continuo, que al nivel individual se desarrolla desde el nacimiento hasta la edad adulta, e incorpora el nivel social del desarrollo de la ciencia. Es una teoría del conocimiento en la cual los procesos cognoscitivos no tienen más punto de partida que las raíces biológicas del individuo y sus interacciones con el mundo en el que actúa.

Incorporar las raíces biológicas a la teoría del conocimiento significa reconocer una frontera móvil que los enormes progresos de la neurofisiología han ido desplazando, mostrando que muchos aspectos del comportamiento individual que se consideraba pertenecían a un terreno totalmente ajeno a la biología tienen en realidad explicación biológica. Esto no da pie para sustentar alguna forma de reduccionismo. Para la teoría epistemológica constructivista, el desarrollo del conocimiento, aún en los niveles más fundamentales, reclama otros elementos constructivos.

En la brevísima síntesis precedente hemos utilizado repetidamente el término conocimiento sin intentar definirlo, por la simple razón de que no hay definición de conocimiento. Contrariamente a lo que sostuvo el positivismo, ninguna disciplina comienza con definiciones. Esto ya lo sabía Newton, quien en sus famosos Principia soslaya el problema de las definiciones iniciales declarando que no definía tiempo, espacio, lugar y movimiento porque eran conceptos bien conocidos por todos. Está claro que toda la teoría revolucionaria que allí expone Newton es teoría del movimiento, pero advierte que no necesita definir el término movimiento. Le basta con definir transformaciones del movimiento. Tampoco los matemáticos definen número. Claro que se ocupan de los números -pueden definir lo que es un número natural, un número racional, un número real- pero el término número aisladamente no se define.

¿Cómo empezamos, entonces, a tratar el conocimiento, la ciencia?

Aquí me referiré a la escuela de Ginebra. Piaget caracteriza la ciencia como una institución social, lo cual significa que cada sociedad, en cada momento histórico define ciertas actividades como actividades cognoscitivas, y designa el producto de esas actividades como conocimiento. El conocimiento, y en particular el conocimiento científico, es un producto social, y no tiene más definición que la que le otorga el contexto social en el cual se genera.

La ciencia que se produjo en distintas culturas respondió no solamente a mecanismos internos del desarrollo del conocimiento, sino también, a las características de la cultura en la cual se desarrolló. Mi punto de referencia ha sido China.

Lo que fue China como civilización se conoció en Occidente en el siglo XX. La concepción que hubo en el siglo XIX era deformada y errónea. Incluso, algún gran pensador que habla de las ciencias como un producto puramente occidental, hace dicha afirmación con la visión que el siglo XI tenía de China. Hoy sabemos que no es el caso que China se haya simplemente atrasado con respecto a Occidente, sino que tenía una concepción del mundo muy distinta. Me atrevo a decir que la concepción del mundo que tenían los chinos, y más precisamente el taoísmo, fue una concepción que en Occidente se desechó sin comprenderla. Hubo excepciones, el mundo chino era un mundo en devenir, en permanente cambio. Y era también un mundo que actuaba como un organismo (con la imagen de nuestro propio organismo), que actúa como una totalidad que no es parcializable.

Después de este panorama, que deja muchas lagunas, quedará flotando el interrogante ¿Pero entonces, en qué consiste la ciencia? Las respuestas tienen una multiplicidad de variantes que rebasan las formulaciones académicas. Podemos tomar como ejemplo lo que escribió a principios del siglo XIX el más grande de los paisajistas ingleses. Constable afirmó que la pintura es una ciencia, y que las pinturas (los cuadros pintados) son experimentos. Sin duda un músico podría haber dicho algo similar. Este tipo de afirmaciones que pudieron quedar como expresiones de artistas un tanto superficiales, fueron retomadas por Nelson Goodman, un filósofo de la ciencia no de segundo orden. En un libro provocador, The ways of world making (la forma de hacer, de construir el mundo) Goodman contrapone las consideraciones puramente racionales con otras maneras de concebir el mundo. Se podrá replicar que si se utiliza el término ciencia debe comenzarse por hechos, por constataciones, verificaciones. A este respecto recordemos el problema que se planteó el positivismo ¿cuál es el lugar de los valores en el mundo de hechos? El mundo es un mundo de hechos. ¿Cómo surgen los valores? ¿cuál es el lugar de los hechos en un mundo de valores? Porque el mundo en el cual actuamos es un mundo de valores.

* El texto corresponde a una exposición durante el Seminario Formación y Reestructuración de conceptos en Ciencias y Humanidades en el CEIICH-UNAM, fue entregado por el autor para su publicación en Herramienta.


[1] .La edición original está publicada en español por Siglo XXI, y en francés por Flamarion. Hay traducciones al italiano, al inglés, al portugués, al japonés y al chino.


Rolando García (Azul, Buenos Aires, 20 de febrero de 1919 - 15 de noviembre de 2012), fue un científico argentino referente de la historia de la ciencia en la Argentina. Fue miembro del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la U.N.A.M. e Investigador del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México.
Fue el decano que transformó la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UBA entre 1957 y 1966, colocándola en un primer nivel internacional y poniéndola al servicio del desarrollo del país. Repudió el golpe de estado de1966 y resistió la intervención de la UBA en "la noche de los bastones largos".
Descubridor del cambio climático global y de su impacto en los ecosistemas y biomas y sus efectos sistemas de producción de alimentos. Desarrolló, junto a Jean Piaget, la epistemología genética. Al momento de su muerte se encontraba trabajando en la fundamentación metodológica, teórica y epistemológica de la investigación interdisciplinaria aplicada a sistemas complejos.